El vacío entre piedra y piedra

El vacío entre piedra y piedra

La Francmasonería considera fundamental el viaje iniciático.

 

Fundamentalmente se produce en el viaje iniciático: la autoconstitución soberana de cada persona; la autonomía arquitectónica de su carga simbólica y filtros emocionales; y la acción transformadora-crítica sobre la realidad.

Más veces de las que pensamos, nos parece ver un vacío entre piedra y piedra, un desfase que demuestra no solo la diferencia entre cómo vemos el mundo y cómo es en realidad, sino también la distancia entre lo que deseamos de la realidad y lo que ésta es.

La Masonería nos ayuda a encontrar una ruta de Trabajo, una travesía para la reforma de nuestra materialidad. La filosofía masónica del viaje plantea desvelar la solidez de las premisas colectivamente aceptadas. Esto empuja al obrero -al masón- a un piélago de grandes responsabilidades, pero también despierta emociones por los misteriosos descubrimientos en su periplo e infinitas historias posibles.

Nos convertimos en arquitectos de nuestra propio templo, pero también del templo de nuestra Logia y del Templo de la humanidad y, como los antiguos maestros constructores de catedrales, no solo somos maestros en las obras, sino también personas con scientia: intentamos aumentar la cantidad de luz en que entra en nuestro edificio abriendo ventanas.

Detalle de masón operativo de la vidriera en la Leyenda del Templo de Jerusalén (imagen derecha). St. Edmund, Falinge. Rochdale, Inglaterra. Los personajes están caracterizados como masones operativos del Medievo, junto a Salomón, los sacerdotes e Hiram. La iglesia fue fundada bajo una ceremonia masónica y los símbolos alusivos a la Orden están presentes en ella.

La habilidad constructiva de los maestros góticos se plasmaba en asombrosas obras de ingeniería, cuya intención era producir un efecto alucinante (pensemos en sus vidrieras). Pero el trabajo del que hablamos hoy en este artículo, es el de entender que el “rellenar” los huecos en el muro, entre piedra y piedra es ir en busca de una apariencia que, ¿hace falta?

Apilándolas levantamos muros sin mortero que se sostienen por su peso. Su permanencia unidas y en su lugar logra la consistencia de la obra.

Y aunque la primera hilada esté asentada sobre una base de hormigón y el resto simplemente se apile, debemos entender que la piedra reacciona a la gravedad, a la temperatura, al paso del tiempo y cualquier impacto en el suelo subyacente. En otras palabras… se mueve.

Reglas esenciales para construir un muro de piedra.

Piedras como símbolos de principios, conocimiento, perfección y evolución espiritual. Piedras como personas.