Nuestro Puente de Piedra

Nuestro Puente de Piedra

7 arcadas entiban los pilares del puente más antiguo de Zaragoza

Fuente: dp-foto.blogspot.com

Curiosamente, lo que hemos visto decenas de veces en nuestra vida, de lejos y durante segundos cruzando el río sobre el mismo, o de paso antiguamente en el coche, pero la mayoría nunca nos hemos detenido a mirarlo con calma. Supongo que siempre estábamos demasiado trémulos o ansiosos por llegar al otro lado de la orilla.

El puente “actual” -lo hubo desde la Cesaruagusta romana- es del siglo XV, (se inició su construcción en 1401 e inauguró en 1440). La única fuente medieval escrita que y versa trata explícitamente su traza, es el manuscrito que se conserva en el Archivo Municipal de Zaragoza sobre la construcción del llamado Puente de Piedras.

Cuarenta y cinco albañiles y sesenta aprendices construíamos un puente sobre el río.

Todo el día lo levantábamos y por la noche se derrumbaba.

Extracto de “El Puente de Arta”, variante corfiota de Nikolaos G. Écloga, Canciones del pueblo griego (1914).

Es manifiesto que para los constructores de puentes operativos y, ahora, para nosotros -los especulativos-, el trazado es un ejercicio de geometría: dar a los elementos principales de la estructura, las pilas y cepas y las bóvedas, las dimensiones relativas correctas. Esto conduce a reglas de proporción, independientes del tamaño. Se trata de conseguir un estado de simetría con esfuerzos de compresión: equilibrio entre empujes y contrarrestas, y adecuada colocación de los pesos. Es la sabia transmisión de los empujes a través de las piedras: «Ut pondera libra, sic aedificia architectura» (así como los pesos están en una balanza, también lo están nuestros puentes y templos en la arquitectura de lo humano).