Adogmáticos “muy aragoneses”

Adogmáticos “muy aragoneses”

En torno a las fiestas patronales

joteros

Cultura, fiestas patronales y fiestas populares

¿Se puede ser masón y sentir la impronta aragonesa representada en nuestras fiestas?

En cada pueblo y ciudad -con diferentes patronas y patrones- existen jubileos que simbolizan para el laico la celebración del culto al mito de María, del redentor de la humanidad o de los Santos de la iglesia Católica. Pero el masón, el hijo de la luz y de la razón, cuyo marco de acción es la Naturaleza, encuentra su sentido, siguiendo el simbolismo iniciático, en el triunfo de la razón sobre el dogma.

La Masonería es, entre otras cosas, una escuela esotérica que se posiciona frente al dogma del exoterismo, de lo ‘exterior’, de las formas externas que se consideran verdaderas y como principios innegables para otras instituciones.

Así pues, el esoterismo masónico busca que sus iniciados descubran el Arte supremo de pensar, de alcanzar el Librepensamiento.

Todo iniciado en los misterios esotéricos de la Masonería debe aspirar a convertirse en un pensador, un libre pensador, un buscador de la causa, y sobre todo conocedor de la Causa de las causas. De ahí la notable diferencia entre quienes buscan y aman la sabiduría y los acumuladores de información: los eruditos.

Esto no quita con sentir la emoción, el sentimiento de pertenencia a una cultura o a la impronta aragonesa en nuestro caso. Se puede, además, defender la laicidad siendo creyente. Y se puede creer en un Dios revelado siendo masón. Porque la Francmasonería no es una religión. ¡Sí!, un cristiano puede convertirse en masón si se siente cómodo con la aceptación de todas las religiones por parte de la fraternidad y no ve ningún conflicto con su fe. Si bien algunos cristianos consideran la Masonería incompatible con sus creencias, otros las consideran compatibles, ya que nuestra Institución promueve valores como el amor y la tolerancia sin imponer doctrinas religiosas específicas: tiene como objetivo la sabiduría, no la salvación.

Todo depende de cada individuo, y es imposible conseguir que todos estén de acuerdo, pero se puede afirmar sin lugar a dudas que la Masonería acepta todas las religiones y tolera las creencias de todos los miembros de la fraternidad.