por Admin | 22 \22\+02:00 marzo \22\+02:00 2022 | Noticias
Una veintena de músicos se darán cita en el I Ciclo de Música por la Solidaridad `Zaragoza22´.

La R.·. L.·. Librepensamiento Nº90 de Zaragoza, de la que depende la Asociación Cultural Librepensamiento, organizadora y sustentadora de esta iniciativa, da este paso para acercarse a la sociedad y dar a conocer los valores de la Francmasonería como movimiento histórico-social, que poco a poco está emergiendo gracias al impulso de los valores democráticos en nuestra sociedad.
Arrancará el viernes 18 de marzo sucediéndose hasta junio en la capital aragonesa. Cerca de 20 profesionales de diferentes disciplinas artísticas como la música clásica, las artes escénicas y el teatro, se han querido sumar a esta iniciativa solidaria poniéndose a disposición de la organización del Ciclo de manera altruista.
Varias entidades están colaborando cediendo espacios para la celebración de los eventos en las fechas que se irán comunicando. Entre ellos están la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Zaragoza y la Fundación Caja Rural de Aragón con la sala principal de su sede, el antiguo Casino Mercantil del Coso.

El concierto inaugural completará una Gala Lírica de Ópera y Zarzuela el viernes día 18 de marzo.
El siguiente concierto se celebrará, también en el Casino Mercantil, el día 6 de mayo.
La organización del I Ciclo de Música por la solidaridad `Zaragoza22´ comunica que: “la convocatoria para participar sigue abierta y que todas aquellas entidades, empresas y artistas que deseen colaborar de alguna manera en esta iniciativa solidaria todavía pueden hacerlo”. Para ello, deben ponerse en contacto con la Dirección del Ciclo: librepensamiento@glse.org
La primera edición de este Ciclo de Música por la Solidaridad `Zaragoza22´, nace como respuesta a una necesidad social cada día más acuciante, que se ha visto acentuada por la pandemia de la COVID-19: la pobreza y el difícil acceso a la alimentación básica diaria para muchas personas adultas y niños en nuestra comunidad.
Tanto la Logia Librepensamiento de Zaragoza, como la Asociación Cultural Librepensamiento, organizadora y sustentadora de esta iniciativa, desean “contribuir de la forma que mejor sabemos, a través de la promoción del arte y la cultura, para ayudar a recaudar fondos y así paliar, en la medida de nuestras posibilidades, esta grave situación que está afectando al grueso de población, sin distinciones”.
La vocación del Ciclo es ser un punto de encuentro entre diferentes estilos y profesionales, unidos en una apuesta por la solidaridad y el sentido de utilidad social en un momento tan convulso como es el actual. Se compone de tres grandes bloques: el género clásico en versión concierto, las artes escénicas y la música moderna.
La organización busca conformar de manera paritaria el elenco de artistas, centrando cuestiones de género e inclusión en la programación de un programa que gire y se desarrolle en torno a esta realidad.
La recaudación de las entradas de los conciertos y los donativos irán destinados de forma íntegra al Banco de Alimentos, para que puedan adquirir los productos de primera necesidad, mermados por el aumento de la demanda y la disminución drástica de las donaciones en el último año.
La R.·. L.·. Librepensamiento nº 90 continúa los postulados de la Masonería Adogmática y Progresista. Adcrita a la Gran Logia Simbólica Española -entidad masónica mixta más relevante en España, defensora de estos principios- se fundó a finales del año 2019 en la ciudad de Zaragoza. La Logia de la capital aragonesa trabaja para la mejora del individuo y de la sociedad, a través de los principios de libertad, igualdad y fraternidad.
por Admin | 11 \11\+02:00 julio \11\+02:00 2021 | Artículos
Parece como si el pasado nunca durmiera. Querer deshacernos de algo o manipular lo ocurrido, es inútil. Solo puede cambiarse la mirada y cambiar el sentimiento con el que se enfoca. Todo lo que nos sucede y alguna vez ha sucedido, tiene que ver con quién somos en nuestros cimientos.
Para no repetir errores, o cambiar el conocido Karma (siempre me pasa lo mismo; se me acerca constantemente el mismo tipo de gente, etc.), habríamos de llegar al fondo, mirar lo exacto con una mirada precisa, sin traducir nuestros sentimientos a palabras que alimenten el dolor o el desánimo. Solo lo concreto cuenta y siempre es corto. El tema de los cuentos es conciso, como el de nuestra historia. Por ejemplo, si pensamos en “Caperucita roja”, ¿cuál es el tema? Eric Berne nos lo rebela escuetamente: “una madre envía a su hija al peligro”…
¿Cómo hemos elaborado el guion de nuestra vida? A través de los mandatos de nuestros padres, los permisos que nos han podido dar, las reacciones del hijo frente a un tipo de padre u otro (padre o madre, es lo mismo).

El guión de vida es un concepto acuñado por el Análisis Transaccional (AT) una teoría creada por Eric Berne. No es una hipótesis probada científicamente, pero resulta esclarecedora como patrón de situaciones en muchas circunstancias.
El Análisis Transacional es una apasionante teoría para conocernos mejor y entender por qué nos comportamos de una determinada forma.
Cuadratura del Círculo: Análisis Transaccional
¿Cómo se estructura el guion de vida?
Esta historia inconsciente, que tanto pesa, está muy influida por los padres, sin embargo, cada persona hace frente a las circunstancias de forma muy diferente. Los mensajes que recibimos se estructuran en mandatos, contramandatos y permisos. De forma simplificada:
- el mandato es una orden que se interioriza: “Desaparece”
- el contramandato es una “orden positiva” que puede compensar a un mandato o funcionar exactamente igual: “Esfuérzate”
- el permiso es también una orden positiva, pero que permite salir adelante y no sucumbir a los mandatos: “Sé tú misma”.
¿Qué significa tener un guion perdedor?
Eric Berne distinguió 6 patrones de guion en función de todas estas decisiones, mandatos y permisos. Varios de estos patrones son “perdedores”:
1.- Uno de ellos es “nunca”, es decir, “nunca podré lograr lo que deseo”.
Si tu guion de vida consiste en no lograr nunca tus objetivos, te has trazado un camino que busca fallar, que se juega todo a una carta de un futuro que nunca llega: “Si me toca la lotería…”.
¿Cómo salir del guion “nunca?
Cuando tu guion de vida consiste en no lograr nunca tus objetivos, parece un fracaso absurdo no intentar siquiera avanzar, pero quizá no tenemos la llave para abandonar esta conducta. Y, sin embargo, la forma más rápida de dejar de repetir un patrón es ser consciente. Ser consciente y actuar desde el adulto que somos, tomar decisiones.
Prueba a dar un paso, permítete actuar, ese es el camino.
2.- ¿Cómo salir del guion “hasta”?
“Hasta que no acabe con esta fragosa tarea, no podré disfrutar”. Las arduas tareas no acaban nunca, así que quien vive conforme al guion “hasta”, no disfruta nunca. No deja de ser la voz interiorizada de los padres: “Hasta que no te comas la verdura, no podrás tomar el postre”.
El primer paso es ser consciente de que se vive según este patrón. Y a continuación, consiste en darte permiso: Ya eres lo suficientemente buen@ tal y como eres.
3.- ¿Cómo salir del guion “después”?
Partimos siempre de darse cuenta de cómo se está actuando, para elegir agradarse a uno mismo. En apariencia, esto es lo que hacía el guion “después”, se agrada a uno mismo, pero tras el exceso, bebiendo de más en las fiestas, gastando de más en la tienda de ropa o de aparatos electrónicos, buscando la propia ruina, creando una propia espada de Damocles.
Al hacerse consciente, el guion “después” se desactiva porque se reparte el disfrute entre hoy y mañana: ya no hay que (des)gastar el dinero, la energía y la vida hoy para lamentarlo mañana, ahora cuida de ti y reparte a lo largo del tiempo.

Imagen: El cambio del guion de la vida
4.- ¿Por qué siempre me pasa lo mismo?
Si esta es una de las preguntas que más te haces, quizá tengas un planteamiento de vida en el que te parece que tropiezas una y otra vez con la misma piedra.
Una vez te das cuenta de que sigues este patrón de comportamiento, puedes decidir hacer otra cosa, como concienciarte de no repetir tus elecciones desacertadas; o puedes elegir no seguir adelante con aquello que no te acaba de convencer y elegir algo nuevo, distinto. Aquí la palabra clave es “nuevo”: abrirse a lo desconocido buscando un tipo de vida que no responda a lo que siempre acabas encontrando… y repudiando.
5.- Estuve a punto de lograrlo.
Alguien con el guion “casi” realiza arduas tareas para lograr un propósito y, justo antes de lograrlo, abandona el objetivo sin más. Huyen de los finales que confirman que un ciclo se cierra y una meta se logra.
Existen dos tipos:
El “casi tipo 1” abandona la subida a la montaña cuando está a punto de alcanzar la cúspide.
El “casi tipo 2” alcanza la cúspide, culmina, logra el objetivo, pero entonces dice: “No, esto no era lo que yo buscaba”. Y emprende una nueva subida a otra montaña mayor, sigue ascendiendo con su pesada piedra. Nunca llegará a su objetivo porque siempre lo rechazará por otro más lejano, más difícil.
Probablemente, proviene de un mandato adquirido en la infancia con el mensaje “complace a los demás”: solo estará bien si dedicas tu tiempo y esfuerzos a complacer a otros. Puede que además este mandato esté mezclado con “esfuérzate” o con “sé perfecto”.
El cóctel es explosivo: una persona que no es consciente de su guion “casi” se pasa la vida intentando complacer a los demás, y para ello se esfuerza mucho o bien busca la perfección en todos sus actos.
¿Cómo dejar de arrastrar la gran roca montaña arriba?
“Casi tipo 1”, termina esa tarea que tienes entre manos antes de pasar a otra.
“Casi tipo 2”, celebra tus logros, date cuenta de lo que ya has alcanzado, no te propongas una nueva meta hasta que no hayas reconocido tu éxito con la meta anterior.
En todo caso, se trata de identificar tus conductas automatizadas y de desactivarlas en aras de una conducta plenamente presente, que no repita patrones, sino que responda en cada momento a lo que hay aquí y ahora.
6.- Guion de final abierto.
Tras la consecución de un objetivo hay un gran vacío detrás. Este objetivo puede ser tan a largo plazo como jubilarse o acabar de criar a los hijos, o tan corto plazo como hacer un proyecto, entregarlo al cliente y no saber qué hacer después.
Tiene algo en común con los guiones “hasta” y “después”: hay un punto de inflexión en el tiempo tras el que las cosas cambian.
Detrás de este proceso de guion hay dos mandatos: complace y sé perfecto.
El mandato complace, como en los guiones “casi” y “después”, consiste en la idea de que solo podrás estar bien cuando hayas agradado a los demás, cuando hayas sido amable con ellos. Por tanto, has dedicado tu tiempo y esfuerzos a complacer a otros: a tu jefe, a tus hijos, a tu pareja…
El mandato sé perfecto, como en los guiones “hasta” y “casi tipo 2”, es aquel que nos obliga a rectificar continuamente la información que damos y las tareas que realizamos, buscando una perfección que no existe.
¿Cómo salir del guion de “final abierto”?
Si el guion de tu vida no tiene un final escrito, ¿por qué no escribirlo ahora? Puedes hacer lo que quieras con tu tiempo una vez alcanzas tus metas. Llena ese vacío con aquello que no tuviste tiempo de hacer mientras trabajabas o mientras cuidabas a tus hijos. Si tu caso es el vacío tras cada objetivo a corto plazo, planifica de antemano qué hacer una vez lo alcances: puedes premiarte con algún capricho, y puedes pensar en un objetivo mayor.
por Admin | 18 \18\+02:00 junio \18\+02:00 2021 | Artículos
Hablemos de la duda como espíritu crítico, aquel que permite distinguir lo verdadero de lo falso, mediante la profundización y el conocimiento. ¿Y dónde está el espíritu crítico? ¡No se encuentra, se cultiva!

Imagen: filco.es/elogio-de-la-duda/
“El pensamiento crítico es el deseo de buscar, la paciencia para dudar, el gusto por meditar, la lentitud para afirmar, la disposición a considerar, el cuidado para disponer y poner en orden; y odio por toda clase de imposturas”. —Francis Bacon, filósofo.
“Supuse que todos los objetos que alguna vez habían entrado en mi mente cuando estaba despierto, no tenían en ellos más verdad que las ilusiones de mis sueños. Pero inmediatamente después de esto, observé que, si bien deseaba pensar que todo era falso, era absolutamente necesario que yo, que así pensaba, fuera algo; Y como observé que esta verdad, pienso, luego existo, era tan cierta y de tal evidencia que ningún motivo de duda, por extravagante que fuera, podía ser alegado por los escépticos capaces de sacudirla, llegué a la conclusión de que podría, sin escrúpulos, aceptarlo como el primer principio de la filosofía que estaba buscando”. Descartes
Hay copiosa pureza en el “pienso, luego existo” de Descartes; es breve y dulce, lo que permite a cualquiera de nosotros pronunciar la frase con parsimoniosa satisfacción.
Sin embargo, se dice que la cita inicial agrega un preámbulo vital, durante el cual primero expresa la duda. Un tipo de duda que presumiblemente subyace en nuestra existencia, y una vez cruzado ese puente, podemos afirmar que esto establece que podemos pensar, y, finalmente, podemos proceder a poner la guinda del pastel proverbial afirmando que, debido a esas proposiciones que lo componen, debemos existir.
Sin embargo, la duda en gran parte de los escritos de Kierkegaard, es la inspiración para la fe. Ilustrando la duda en términos de suspensión de la totalidad, la negación de la certeza y la reflexión subsiguiente, en sus obras “Miedo y temblor” y “Fragmentos considera cómo los individuos pueden aprender sobre la fuerza de su propia contingencia personal dentro de las competencias de estructuras y sistemas preexistentes.
Pensar es una cosa y existir en eso que se piensa es otra muy distinta. Respecto a pensar, existir es una nimiedad, es tan poca cosa que cae en lo irreflexivo. Mediante el pensamiento, dice Kierkegaard, Descartes quizás ha pensado todo y, sin embargo, no ha existido en modo alguno, tal como si pensar fuera sinónimo de existir.
Charles Porterfield Krauth, un teólogo notable, lo resumió bastante bien en 1872, al redactar el asunto de esta manera: “No puede dudar quien no piensa, y no puede pensar quien no existe. Dudo, por lo que creo que yo exista”.
Así que el enfoque más avanzado y tortuoso para cuestionarnos, dudar, sería preguntarnos primero si tenemos alguna duda sobre nuestra existencia. Si decimos que sí, como resultado de admitir voluntariamente tal duda, nos demostramos que podemos pensar.

Imagen: concepto.de/pensamiento/
Y, dado que ahora hemos demostrado que podemos pensar, de hecho, existimos, y según estas reglas descaradas nos hallamos innegablemente ante un “soy”, certificado que lleva un lema basado irreductiblemente en “dudo, luego pienso, luego existo”.
Hay muchas formas ingeniosas y, a veces, diabólicas de jugar con este noble tema. Por ejemplo, algunos intentan argumentar que simplemente impidiendo que su mente piense, dejarán de existir. Un pequeño problema con esa teoría es que quizás que la mente siempre está “pensando”, incluso cuando dormimos, e incluso, cuando entramos en un estado de meditación adormecedor y creemos haber vaciado todos los pensamientos. La mente es, potencialmente, un motor que no se detiene. Por supuesto, después de la muerte, parece detenerse decididamente. ¡Por cierto!, hay una gran cantidad de investigaciones interesantes sobre cuánto tiempo el cerebro a veces sigue funcionando a pesar de que el resto del cuerpo podría considerarse legalmente muerto. Hay bastantes dudas.
El método masónico no consiste en participar en debates estridentes e indisciplinados, tan frecuentes hoy en día y que da lugar al triunfo de la falacia y la ignorancia, sino perseguir la verdad a través de una discusión metódica y disciplinada que respeta puntos de vista alternativos, emplea la lógica y desarrolla dentro del masón una mayor habilidad para distinguir los hechos de las conjeturas: el pensamiento crítico de los librepensadores.
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