La Ayuda mutua
La Logia Librepensamiento de Zaragoza está comprometida con el altruismo

Imagen: iStock / Getty Images/iStockphoto
Ayudar a aquellos más cercanos, apoyar a las personas o causas que nos importan, no es una alternativa moral para un masón, es un deber.
La cooperación siempre ha estado en el corazón del avance de la sociedad humana. Nuestra lealtad a esta causa común y la preocupación por el bienestar del conjunto es imprescindible para nosotros.
La solidaridad implica unidad, pero, ¿qué tipo de unidad es esta? La noción de filantropía no tiene por qué ser limitada, no es un todo o nada. Es una “táctica” de asistencia comunitaria, que hace hincapié en la atención colectiva y a veces alienta (pero no requiere) reciprocidad.
El ser humano se debate entre su supervivencia, porque se ve obligado a confiar en sistemas hostiles -como hoy en día puede serlo el de la atención médica, diseñado en torno a los beneficios empresariales y no a mantener a las personas sanas-, en un contexto de aislamiento social y dependencia forzada a las hostilidades. Nosotros elegimos ayudarnos unos a otros, compartir nuestras habilidades, además de prestar nuestro tiempo y recursos, en el cuidado de los más vulnerables. Puede parecer un acto radical, pero es un acto de bondad.

Imagen: https://igluu.es
Nuestros proyectos solidarios están desconectados del individualismo: la toma de decisiones se basa en el consenso y la organización horizontal. Así la acción va más allá de la protesta y se produce un cambio de paradigma: la suma de los pequeños esfuerzos de todos nos acerca al éxito colectivo.
Somos “semejantes” que se solidarizan, que a menudo tienen prioridades o valores diferentes, pero que abiertos a un relato pluralista. Es nuestro compromiso a corto, medio y largo plazo.

Comentarios recientes