A los críticos de la Masonería de hoy

A los críticos de la Masonería de hoy

Más allá del secreto y del misterio: integridad y deseo de ayudar

Ilustración: Hansel Obando

Cuando los críticos de la Masonería opinan que fraternidades como la nuestra no son idóneas para el ser humano moderno ni para la Sociedad actual, bien podrían tener alguna razón verosímil. Pero el problema es que esos censores no parecen saber realmente POR QUÉ no son veraces y, mucho menos, cómo nuestra Logia sabe vivir a “contratiempo”.

En una época en la que ya nadie “sabe” nada y nuestra memoria colectiva ha sido reemplazada por Wikipedia en nuestros dispositivos, mientras andamos a la caza de algún “me gusta” para nuestras publicaciones en las redes sociales, observando lánguidamente, tal vez acongojados, la impotencia sentida de manera general por muchos de poder cambiar las cosas, nosotros perseveramos.

Probablemente sea simplista decirlo, pero gran parte de la flagrante incivilidad y el pesimismo desolador que prevalecen hoy en día, se deba directamente a la sustitución de la educación y el estudio por la anarquía, el revisionismo y el miserabilismo deliberados desde finales de la década de 1960. A las generaciones anteriores a esta década, no les intimidaba lo que determinadas personas consideran como lenguaje “retorcido” de nuestros rituales, o como chirriante o anacrónico. Tal vez, estos últimos no hayan aprehendido el sentido de lo simbólico, no tengan el alcance a lo no evidente.

El entendimiento, entender, entendernos: