Escucha, mientras las estrellas y la luna de invierno se elevan sobre los campos blancos o resuena distante alguna persona caminando por la fría calle.

Imagen: aragondigital.es
¿Lo sientes?
La energía es más pesada, el aire frío, y hay algo que se agita en nuestros huesos. Es la llamada del invierno: su solsticio marca la noche más larga del año.
Como semillas recién sembradas, una profunda introspección nos lleva a las grietas de nuestra alma y, como el viaje del sol en el cielo, habremos de detenernos para ver la cara del presente y poder escuchar.
Este es un momento en el que exploramos nuestras propias profundidades, deseos y sombras bajo la superficie, esa parte de nosotros que no pertenece a nadie más.
La oscuridad da a luz a un futuro más allá de la imaginación, un tiempo de introspección que produce algo gozosamente inconcebible: El tiempo para despertar.
Es un momento como los latidos de un corazón acelerado enredado en los surcos de los campos.
En el solsticio de diciembre, desde la antigüedad, el ser humano ha compensado este tiempo de oscuridad creciente encendiendo fuegos y velas. En nuestro propio tiempo adornamos casas y edificios con hileras de luces de colores.
No es casualidad que en esta época se celebren fiestas de la luz como la Navidad y el Hanukkah.
En tiempos antiguos, los masones éramos conocidos como “Hijos de la Luz”. Nosotros equiparamos la Luz con el conocimiento. Por eso el Masón busca la Luz.
Este es el desafío intelectual que presenta la R.·.L.·. Librepensamiento: ser un instituto de aprendizaje basado en el conocimiento, el más antiguo y más grande del mundo … para cruzar del umbral de esta puerta, cuyo paso significa ESPERANZA.
Esta semilla debe convertirse en acción, una acción que sea capaz de penetrar en las mentes de los escépticos, de los desilusionados, de aquellos que no creen en los principios: Libertad, Igualdad, Fraternidad.
Iniciemos de nuevo la búsqueda del “bien común” y pongamos en práctica ser “personas libres”, hoy mismo: cuando llega el día más corto y con menos luz, llevemos nuestra pequeña llama como un fundamento frente a la enfermedad, la crisis y el desequilibrio entre naturaleza y tecnología.
Queridas hermanas y hermanos, frente al egoísmo: Fraternidad.
Nos hemos detenido para poder ver la cara del presente y poder escuchar.
¡ESPARZAMOS NUESTRA LUZ!
https://youtu.be/7h7smNsRI-Q
