En 2025 celebramos nuestro quinto aniversario.

¡Un día inolvidable!
La R.·.L.·. Librepensamiento N.º 90 al Or.·. de Zaragoza levantó sus columnas el 15 de febrero de 2020; a partir de ese momento, nuestra existencia diaria fue a menudo desconcertante y peligrosa: el Covid-19, la reclusión, más tarde tuvimos que evitar grandes reuniones y observar una distancia social discreta en espacios cerrados, acompañada de reglas de conducta “aceptadas”, como el uso de mascarillas entre actitudes sociales insólitas, como el acaparamiento apocalíptico de alimentos básicos, desinfectante para manos y papel higiénico.
El llamado toque de queda nos despertó en estado de shock. Una semana después de la ceremonia, estábamos viviendo dentro de una película de ciencia ficción distópica. Para sentirnos seguros, cuando se levantaron las restricciones, evitamos los lugares concurridos y aprendimos a responder con las palmas juntas cuando nos ofrecían una mano. La pesadilla continuó durante meses y, por lo que sabemos, sus efectos permanecen todavía.
Si bien los beneficios inesperados -como que el uso de mascarillas y otros métodos de mitigación- demostraron ser eficaces para reducir la transmisión del virus, y las reuniones por Zoom nos re-conectaron con nuestros queridos hermanos en otro espacio, claramente no compensaron los daños y desafíos que enfrentamos, aunque podría decirse que representaron un “resquicio de esperanza” en las nubes de tormenta que nos envolvieron durante aquel año.
Asentado “nuestro mundo pospandémico”, en la Logia Librepensamiento de Zaragoza nos preguntamos: ¿qué hace falta ahora para construir un futuro mejor para las personas y el planeta?
Creemos que es posible un verdadero cambio transformador, pero requiere nuevas formas de trabajar juntos, porque los efectos a largo plazo -que ya vemos- de la COVID-19, están fuertemente influenciados por determinantes sociales como la pobreza y por desigualdades estructurales como el racismo y la discriminación.
Seguimos manteniendo una especial mirada, al ser una logia cuyas luces se encendieron en aquel momento “histórico”, hacia lo que nos continúa resultando duro y doloroso: las altas tasas de infecciones y muertes por COVID-19 entre los residentes de hogares de ancianos, en particular durante las primeras etapas de la pandemia, que pusieron de relieve las fallas en estas instituciones.
En aquellos días, pensábamos en cómo apoyar a los cuidadores no remunerados y en ayudar consiguiendo mayores protecciones para la fuerza laboral de atención directa.
Pero, sobre todo, pasados esto cinco años, reconocemos que nuestra capacidad para predecir y prepararnos para eventos de salud disruptivos, como la pandemia de COVID-19, es limitada porque no podemos imaginarlos. En retrospectiva, la forma en que se afrontó la pandemia fue frágil respecto al sentido comunitario y falto de humanidad “civil”, a pesar de las “balconadas”.
La Logia Librepensamiento de Zaragoza se enfoca en maximizar su potencial como colectivo para ayudar a crear nuestra transformación personal y organizacional; seguimos buscando niveles más profundos de desarrollo social, para poder reconocer formas en las que cada uno de nosotros podamos generar una influencia constructiva positiva. Intentamos participar más, seguir comprometidos, ayudando a otros a involucrarse. Deseamos crear un nivel más amplio de transformación positiva en la sociedad, ¡está a nuestro alcance!
El aprendizaje social y emocional: podemos modificar nuestra manera de pensar. Debemos profundizar en el conocimiento y en el amor. Está aumentando el altruismo y la solidaridad con los demás:
INSPIREMOS EL CAMBIO. ¡JUNTOS!
Os deseamos un feliz y fraternal 2025.
