Seis años aprendiendo a ser Librepensadores

Lutero (¿sin quererlo?) abrió la caja de Pandora tras romper las fuertes defensas de Roma que protegían el “librepensamiento” solo para el Papa. En pleno siglo XXI existen otros impedimentos para su práctica:
- Demasiada información -la mayor parte de ella no especialmente útil: un flujo de ruido que sofoca nuestra capacidad de pensar con claridad;
- El riesgo de llegar a conclusiones y opiniones que refutan las de personas cercanas -el librepensamiento es contrario a los dogmas-;
- Formar tu propia opinión y saber explicarla, es mal interpretado -arrogancia, etc.;
- Las ideas u opiniones preconcebidas, tan arraigadas en nuestra mente que no somos conscientes de ellas son otro handicap.
En la R.·. Logia Librepensamiento nos hacernos preguntas, profundizamos, cuestionamos las suposiciones o afirmaciones hechas a la ligera), averiguamos cómo sabemos las cosas, eliminamos el desorden y debatimos con los demás; estamos constantemente aprendiendo a ser librepensadores. Hace ya seis años que un grupo de hermanas y hermanos levantamos las columnas de nuestro Taller en Zaragoza, con el nombre que aunaba un proyecto común. Y aquí vamos a seguir para alcanzar nuestro objetivo: construir para todos una sociedad mejor, más libre, más fraternal.
